El Rubayat. Poesía mística persa (6).


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En la base de la doctrina de Yalal ud–Din Rumi, Eva Vitray Meyrovitch señala dos puntos importantes del pensamiento islámico, a saber: por un lado la naturaleza teomórfica del hombre, es decir, que todo hombre es capaz de Dios, y, por otro, que el hombre ha recibido la misión de ser intermediario entre el Creador y la creación. “La ascensión por la escalera del Ser —afirma—, movida por el Amor divino, hace reintegrar las partes dispersas en la multiplicidad, como los colores refractados en el prisma, que la blancura totaliza” (1).

1 Masnavi, IV, pág. 92

 

Oh tú, par al sol matutino, ven.

Sin tu rostro hoja y jardín palidecen, ve.

Tierra y polvo es el mundo sin ti, ve.

La fiesta gozosa es frío sin ti, ven.

 

Ser derviche y enamorado a un tiempo es reinar.

Tesoro es la tristeza del amor, mas oculto está.

La casa del corazón dejé en ruinas con mis manos.

Y supe que en las ruinas el tesoro está.

Acerca de EL PEREGRINO CONSTANTE

Concibo mi vida como un infatigable peregrinar en busca del conocimiento de cuanto me rodea, de la belleza, del amor y la amistad. He vivido lo suficiente como para poder calificar de largo el camino recorrido, pero no para dejar de andar.
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